Re-descubriendo de "El Apache"

EL APACHE, MINA DE AGATAS – COMBATE DEL MAILAPAIS-GENERAL MARCELO CARAVEO VS. FEDERALES
Por Miguel Mendez Garcia
Por la mañana iniciamos el viaje,  Elías Ramos (guía de turistas), Julián Rodríguez (prestigiado pintor), e Iván Alcantar, otro joven entusiasta y un servidor, viajamos desde N. C. Grandes. Al partir, con el fin de ir mas cómodos en los vehículos, me tocó viajar con Manuel Amaro y su hija pequeña. “Manolo” Amaro es el dueño del Rancho El Apache, así que durante el trayecto pudimos conversar ampliamente sobre varios temas.
Al inicio, en la carretera Galeana-N. C. Grandes, tomamos la foto del recuerdo y de ahí tomamos un camino de terracería al este, en regulares condiciones, pasando por terrenos pastales, ranchos agrícolas y predios con nogales. Mas adelante a la izquierda, a un kilometro se encuentra el Rancho El Malpais. Siguiendo ese camino bordeamos siempre el Rio Santa María, completamente sin agua y después llegamos al caserío semi abandonado del Ejido el Apache. Según comenta el Sr. Amaro, en ese lugar fue una “estancia” de Luis Terrazas y ahí pudimos observar “La Manga”, un gran corral para ganado elaborado con piedra, muy similar al que se encuentra en la Hacienda de San Diego. Se intuye que en ese lugar se acopiaba el ganado vacuno para transportarlo a una hacienda más importante del terrateniente Luis Terrazas.
En las últimas décadas del virreinato, las comunidades del Distrito Galeana al noroeste de Chihuahua, actuaron como sustento para las guarniciones militares para contener a las incursiones apaches y comanches, quienes huían de la expansión estadounidense y el exterminio de su hábitat. El poblado de Galeana se distinguió por sus extensas haciendas ganaderas, condición que logró capitalizar Luis Terrazas a principios del siglo XX.
Para mediados de la década de 1940, la revolución mexicana institucionalizada en el poder, inculcaba el amor a la patria en todos los rincones del país desde una perspectiva nacionalista, que encontraba sus extremos en la guerra mundial de aquellos años. Las conmemoraciones patrias integraron el calendario cívico que encontró en la bandera tricolor y el himno nacional, oficializado en 1943, los símbolos para vestir y entonar en desfiles como los del ejido “El Apache” en Galeana.
Aunque por el momento no tenemos datos, consideramos que el Ejido El apache se creó después de 1935. Después de la LEY DEL 6 DE ENERO DE 1915, surgió oficialmente la figura del ejido y ya en tiempos de Lázaro Cárdenas entre 1930 y 1935, se repatriaron a 324 mil mexicanos de los EUA a consecuencia de la crisis de 1929 y en México, solo había 240 ejidos. De ahí en adelante se dotaron mas terrenos para la creación de los ejidos de acuerdo con la declaración del presidente Cárdenas “El ejido va a ser la base de la Reforma Agraria”. Lo que si pude encontrar, son 3 fotografías del año de 1944, de un desfile en el Ejido El Apache, cuyos habitantes conmemoraban las fiestas patrias con la bandera tricolor y el himno nacional, oficializado en 1943.
Alberto Ray creó en 2018, la Sociedad Internacional de Gemas y Minerales Distrito Galeana, A.C., con la finalidad de mostrar la “fantástica tierra de ágata” en el Municipio de Galeana, lograr la preservación de los múltiples sitios identificados con ágatas, atraer turismo y por qué no, crear una industria en este giro, integrando a las personas interesadas en estos minerales. Uno de sus propósitos es tener un intercambio cultural organizando UNA FERIA INTERNACIONAL DE GEMAS Y MINERALES EN ESTA REGION DE GALEANA-BUENAVENTURA Y NUEVO CASAS GRANDES.
Este lugar es tan importante que aquí fue encontrada una de la ágatas mas importantes y valiosas en el mundo: El “Hoode Owl Apache”, Búho Encapuchado Apache, una de las ágatas mas famosas y mas valiosas en el mundo y forma parte de la colección de Brad Cross.
El ágata “Búho Encapuchado Apache” fue encontrada en una de las minas de este Rancho, a unos 8 kms. al noroeste del Ejido El apache, en el Rancho La vinata. Sus colores van desde un rojo Brillante, hasta un amarillo intenso, en su mayoría rodeados de un azul intenso. Fue presentada en Hamburgo y en Múnich, Almania en el Mineral Days, entre otras presentaciones importantes en el mundo. Tiene un peso de 770 gramos. Esta pieza se considera invaluable entre los coleccionistas. “El Búho Encapuchado Apache” se aprecia como un fascinante juego de la naturaleza, al que se le dado un poco mas de poder persuasivo a través de un hábil pulido. También es estas minas se han encontrado otras ágatas importantes.
Llegando al rancho lo primero fue conocer de inmediato la mina de ágatas. Toda una experiencia.
Antes de llegar a la mina encontramos un árbol petrificado y recogimos un pequeño pedazo para cada uno.
Elías Ramos, Julián Rodríguez y yo, caminamos menos de un kilómetro y nos encontramos con una mina a “cielo abierto” llamada también mina a “tajo” (o “rajo”) que se desarrollan en la superficie del terreno, a diferencia de las subterráneas o de perforación, que se desarrollan bajo ella y que regularmente tiene un “tiro”. Una maravilla ver por todo el piso piedras brillantes multicolores, principalmente blanco, rojo, amarillo, azul, negro y otros.
Hay infinidad de gemas sin pulir, que nos lamentamos de no llevar una bolsa para cargar las que elegimos. Y aclaro que donde estuvimos, la mina ya fue explotada y solo quedan rescoldos que no fueron tan importantes para quienes la explotaron anteriormente, sin embargo, hay muchas minas mas que aun no se ha explotado.
Alberto Ray tiene un sueño: Que este lugar pueda prepararse para recibir a miles de personas interesadas en encontrar ágatas. Menciona que existe un lugar en EUA que recibe más de un millón de visitantes al año y que aquí, en este lugar de México, pueda ser ese espacio para recibir ese turismo que visitan los interesados que acampan y que exploran con su propia piqueta para probar su suerte y tener la posibilidad de encontrar una piedra similar al Búho Encapuchado Apache.
Así que regresamos con algunas gemas pequeñas como recuerdo de nuestro viaje. Aquí algunas de muestra:
Después disfrutamos de una suculenta comida. Comentando sobre el tema y las experiencias vividas, mientras disfrutábamos de una rica cajeta “casera” elaborada por la madre del Sr. Amaro y que amablemente nos compartió. Llegó a visitarnos un personaje muy peculiar. Un hermoso correcaminos que se adentró hasta donde estábamos todos. Pensé dos cosas. Una: o tiene tanta sed y hambre por la sequía, que no le importó exponerse ante nosotros; o sintió esa vibra tan especial que pensamos, se unió a ella.
Minutos mas tarde llegó el prestigiado Pintor Alonso, autor de los murales de Casas Grandes, acompañado de otros amigos y departimos alegremente.
Tanto admiración y tiempo nos causaron las minas, que casi olvidamos el evento del combate del general Marcelo Caraveo.
Marcelo Caraveo nació en San Isidro municipio de Guerrero, Chih., en una familia de comerciantes y agricultores. Era primo de la poetiza guanajuatense Refugio Caraveo Aguilar. Trabajaba en el ferrocarril Kansas City México y Oriente y era transportista de víveres en las minas de Pinos Altos, Chih. Se levantó en armas en 1910 junto con Albino Frías, participó en varios combates antes de la toma de cd. Juárez y por sus méritos contra los federales, fue nombrado Mayor de caballería. Se unió a Orozco en febrero de 1912, en marzo de 1913 se unió a Huerta y en agosto de ese año fue nombrado General Brigadier. En 1918 se une a Zapata. Se unió al plan de Agua Prieta. En 1919 fue enviado a Chihuahua. En 1920 fue nombrado por Adolfo de la Huerta, jefe de operaciones en el noroeste de México. Fue gobernador de Chihuahua 1928-1929.
Al secundar el movimiento escobarista en 1929, se lanzó en contra del gobierno federal. Ese año de 1929 derrotó a los federales comandados por Gilberto R. Limón y Matías Ramos, en el combate del Malpaís, municipio de Galeana.
El 10 de mayo de 1929, en el Malpais, las fuerzas federales al mando del General Matías Ramos, jefe de Operaciones Militares, se enfrentaron a las tropas rebeldes dirigidas por el General Marcelo Caraveo. Tuvieron un fuerte combate. El general Matías Ramos perdió su infantería y se vio obligado a fortificarse en el cerro del Malpais donde resistió el ataque de los renovadores sin que lo pudieran desalojar de sus posiciones. Al caer la noche se replegaron al Rio Santa María, resultando el trinfo del general Marcelo Caraveo. Esta fue una de las últimas acciones de guerra.
El general Gilberto R. Limón llegó a ser Director de Heroico Colegio Militar (1942-1945), Secretario de la Defensa Nacional (1946-1952).
El general Matías Ramos llego a ser Gobernador de Zacatecas (1932-1936), Secretario de la Defensa Nacional (1952-1958).
En 1983 en la Colonia Juárez, entreviste al Sr. Don Glen Whetten y me narró lo siguiente:
“En la batalla de Marcelo Caraveo, en el Malpais, a mí me contrataron para transportar a los muertos y heridos. Yo era muy joven y tenía un camioncito con plataforma. Me contrataron para transportar a los muertos y heridos desde el Malpais a Nuevo Casas Grandes. A mí me tocó subirlos a mi camión y aun me tocó escuchar algunos disparos, creo que fueron los últimos del combate. Tuve que dar varios viajes, pues eran muchos los muertos y heridos”.Hasta aquí esta experiencia.